Posteado por: physis | 08/02/2010

Sobre las últimas declaraciones de César Alierta

Algunos medios digitales han recogido las interesantes declaraciones que César Alierta ha realizado en Hotel Ercilla de Bilbao, recogidas por EiTB:

Google, Yahoo y Microsoft utilizan las redes de Telefónica sin pagar nada, lo cual es una suerte para ellos y una desgracia para nosotros. Pero eso no va a poder seguir, es evidente. Las redes las ponemos nosotros, el peering lo hacemos nosotros, los sistemas los hacemos nosotros, el customer care lo hacemos nosotros, el servicio post-venta lo hacemos nosotros, el servicio de instalación lo hacemos nosotros… lo hacemos todo. Quiero decir, ellos sólo tienen algoritmos y contenidos…nada más.

Pero, como se puede apreciar en el vídeo, ha dicho unas cuantas cosas más que se resumen en lo siguiente: nuestro negocio tiene que buscar nuevas ideas, aplicaciones y proyectos.

Pero el problema inmediato para los operadores de telefonía no se encuentra sólo en Google, Yahoo o Microsoft, sino que los nuevos teléfonos son mini-ordenadores con wi-fi incorporado y en consecuencia ya permiten la telefonía ip. Aplicaciones como FRING van a comenzar a desarrollarse y prosperar como setas y en dos años pocos serán los adolescentes que gasten dinero enviando sms o llamando por el móvil mediante factura.

Sólo espero que Alierta sepa realmente llevar la compañía dentro de un escenario donde el operador puede quedar relegado a un segundo o tercer plano en las nuevas líneas de negocio que se plantean en las telecomunicaciones. Porque el cliente que él dice tener podría cambiar mucho si son los fabricantes de teléfonos los que comienzan a abrir tiendas directamente ofreciendo soluciones de comunicación ip integradas y multidispositivo. Los ejemplos más claros son los iphone desde las tiendas de Apple o el Nexus One con HTC-Google.

Más información sobre el tema por parte de Enrique Dans (1 y 2).

Posteado por: physis | 05/02/2010

El dinero va a salvarse a sí mismo

He encontrado esta gráfica en sovereignspeculator y a mi juicio acierta en el diseño de las ondas. Allí se comenta en síntesis lo siguiente: partimos del punto B en los máximos de 2007, llegamos al punto 1 en los mínimos de 2008 y ahora nos encontramos en el punto 2, que podría ser el máximo alcanzado en enero. Finalmente, nos dirigimos hacia un mínimo inferior al punto 1 y que sobre el Dow estaría por debajo de los 9.000.

Si estas previsiones se producen, la bolsa arrastrará otra vez a las materias primas y de nuevo volveremos a ver precios al consumo evolucionando de forma negativa e impidiendo en tercera ronda que los tipos de interés puedan subirse. Y esto que podría parecer en un primer momento algo que abarata la deuda, al final va a resultar más corrosivo que el sulfúrico. Por lo tanto, se abre un nuevo escenario de deflación o de precios al consumo ligeramente negativos.

Me pregunto hasta qué punto todo ese dinero de las bolsas y las materias primas tiene que salir de esos mercados y volver de nuevo a refinanciar la deuda (pública y privada) para sostener un sistema monetario que está siendo erosionado por esos tipos próximos a cero. Este hecho lo explica Antal E. Fekete. De forma que podríamos encontrarnos en una espiral destructiva donde el dinero (o sus propietarios) ya sólo trabaja para salvarse a sí mismo, apuntalando la masiva deuda que sostiene lo que hoy son el conjunto de divisas internacionales.

En este sentido, se estaría produciendo una especie de “crowding out” a gran escala (de la deuda sobre la economía productiva), en el que los inversores huyen no sólo de las pérdidas, sino especialmente de los edificios (públicos o privados) que muestran mayor ruina y que comienzan a desmoronarse en este castillo de naipes que se ha convertido un sistema monetario internacional sin un último activo que permita en algún punto cancelar esa avalancha de pasivo en riesgo. Aunque termine encontrando un ancla temporal en el dólar.

Leer Más…

Posteado por: physis | 03/02/2010

Tres reuniones, ¿nueva etapa de la crisis?

Después del evento en Davos (del 27 al 31), se van a suceder este fin de semana otras dos reuniones no tan mediáticas pero no por ello menos importantes, dado el perfil de los asistentes: la del G7 en Iqaluit (Canadá) y otra más esquiva en Sydney (Australia) del BIS (Banco Internacional de Pagos) no anunciada en su página, con los representantes de 24 bancos centrales incluidos los asiáticos. Parece ser que algunos países europeos están en la lista de los asuntos a tratar, según informan George Lekakis y Fleur Leyden.

Seguramente en España se han reunido los principales agentes sociales con el Presidente porque no pasa nada y todo marcha muy bien. De ahí que Alierta, Botín y González se hayan puesto delante de las cámaras para confirmarlo.

Posteado por: physis | 01/02/2010

Kenneth Rogoff: ¿Puede Grecia evitar el león?

Los recientes anuncios del gobierno sobre los nuevos cálculos para las pensiones y el recorte del gasto público (además del fútbol entre semana y Alonso en Ferrari) están en línea con lo que Rogoff escribe en Project Syndicate: la UE y el FMI están sentando las bases para la primera ronda de rescates a estados europeos. Recordemos que las financiaciones extraordinarias a un año por el BCE (más de 80.000 millones de euros para los bancos y cajas españolas) comienzan a madurar en septiembre. Mientras algunos economistas sostienen que España es la mayor amenaza para Europa (Roubini y Krugman, aunque el mismo Rogoff ya advertía en enero que tendríamos que subir mucho los impuestos), el autor analiza si Grecia podrá acometer las reformas necesarias a tiempo para evitar el impago de su deuda soberana.

Tengo amigos griegos que dicen que Grecia no está sola. Y tienen razón. Algunos países casi inevitablemente van a experimentar rescates e incumplimientos de pagos. Una de las regularidades más sorprendentes que Reinhart y yo encontramos es que después de una ola de crisis bancarias internacionales, a menudo le siguen en los siguientes años una ola de incumplimientos de pagos de la deuda soberana y reestructuraciones.

Esta correlación en realidad no sorprende dado el masivo acumulamiento de deuda pública que típicamente experimentan los países después de una crisis bancaria. Sin duda, esto es lo que estamos viendo en esta ocasión, en la que la deuda de los países en crisis ya ha aumentado más del 75% desde 2007.

Pero, mientras es probable que veamos una ola de incumplimientos de pagos y programas del FMI en esta ocasión, la crisis fiscal no tiene por que golpear a todos los países altamente endeudados. En efecto, un país como Grecia debería estar haciendo todo lo que esté a su alcance para mantenerse alejado de la primera y segunda ola de reestructuraciones y programas del FMI. Si puede hacerlo, entonces tal vez el hecho de ver las dolorosas experiencias de otros países ayudará a convencer a la élite política local de dar su consentimiento para el ajuste. Si no, Grecia tendrá menos control sobre su ajuste y potencialmente experimentará un trauma mucho mayor, quizá, al final, una suspensión de pagos.

Hay una vieja broma sobre dos hombres que se encuentran atrapados por un león en la selva después de un accidente aéreo. Cuando el primero de ellos empieza a ponerse los zapatillas, el otro le pregunta por qué lo hace. El primero responde: “Me estoy preparando para una carrera.” Pero no puedes correr más rápido que el león, dice el otro hombre. A lo que el otro contesta: “No tengo que correr más rápido que el león. Sólo tengo que correr más rápido que tú.”

Leer Más…

Posteado por: physis | 25/01/2010

Ricardo Vergés: Auge y crisis inmobiliaria

Auge y control informativo

Obras paralizadas, viviendas nuevas sin vender o adquiridas sin registrar. Mercado de segunda mano por los suelos. Promotores sin dinero, bancos y cajas sin dinero, familias sin dinero, ayuntamientos sin dinero, gobiernos sin dinero, prensa sin dinero, todos ellos endeudados y sin reserva tecnológica por delante. El ex director de un gran periódico nacional se interroga: ¿dónde han estado nuestros economistas, urbanistas y demás expertos? Pues, como siempre, con promotores, bancos, cajas, empresas, familias y, sobre todo, con ayuntamientos, gobiernos y prensa. Igual que los inmobiliarios, arquitectos, ingenieros, notarios y demás profesionales y operarios de la construcción, muchos de ellos hoy en paro.

Y si se encontraban en la calle ufanándose del éxito ¿cómo no se dieron cuenta de que el suelo cedía bajo sus pies? Pues porque pensaban que así eran las cosas, ya que a los que conocen la situación nadie les publica sus conocimientos por aguafiestas. Ése es un resultado del control de la información que subsiste en España y que viene de lejos: el epitafio de María Pacheco, escrito en pleno siglo XVI, ya hablaba de ello.

Cabe mencionar que el control informativo es tal vez el único instrumento que le queda al poder ejercido desde el principio del honor (que obliga), una vez destruido el principio de confianza (que negocia) (1). El principio de honor es un resquicio del macho o hembra dominante: antepone su éxito social a su éxito personal, es decir a su autoestima. Es la eterna competición entre dopamina y exitocina que parecen regir la maduración de la mente. Su problema es la intolerancia ante la crítica, sobre todo pública, lo cual le lleva a pretender al derecho de control informativo y, por consiguiente, a entorpecer el progreso.

Eso he podido comprobarlo a lo largo del “juicio de palacio” llevado a cabo desde 2003 contra las estadísticas de vivienda y cuyo veredicto, más que desfavorable, ha calado hondo no sólo en el sector inmobiliario y la prensa, sino también en los círculos más ilustrados. El “pre-juicio” ha desprestigiado a aquella información independiente que pudiera contradecir cualquier información oficial acerca de actuaciones político-económicas no demasiado ortodoxas (cosas de la Nueva Economía…) que han fomentado la burbuja inmobiliaria hasta su derrumbe (2):

  1. Acopio de suelo para fines especulativos.
  2. Financiación de la sobreproducción con liquidez europea.
  3. Tributación sobre sobreprecios para financiar infraestructuras.
  4. Reducción de intereses para cebar la demanda.
  5. Asignación de valores de mercado a bienes ajenos al mercado.

Sin embargo, los medios oficiales no consiguen explicar la situación actual, dado que según ellos todo ha sido (casi) normal y que ahora los problemas vienen de fuera. En cambio, la información desechada, al valorar el volumen de dichas actuaciones, explica por qué los resultados desembocan en una situación crítica, y ello sin referirse a ningún factor externo como no sea el recurso (ahora repudiado por el BCE) a la liquidez europea para financiar obras.

Para restablecer la validez de la información descartada, he reanudado parte del trabajo que debería haberse confiado a la Comisión creada para ello (BOE 277/19-11-05). Valía la pena, ya que me he llevado varias sorpresas. Las contaré sin demasiados detalles, proponiendo a los estudiosos apreciarlos en un artículo de carácter más técnico (3).

Las gráficas se encuentran actualizadas en este enlace, que son las que aparecen en la siguiente entrevista. Más información en las publicaciones de Ricardo Vergés, en nauscopio y marcvidal.

Leer Más…

Breve introducción previa al artículo de Ricardo Vergés

Gracias al doctor Vergés nos podemos enterar de hasta qué punto ha llegado la locura económica en este país. Sobre las soluciones que se barajan no tenemos noticia ni nos enteramos, porque son a puerta cerrada y la parte española debe seguir ocultando todos los datos que puede aún en las reuniones al más alto nivel en la UE. Pero por Internet, entre los que conocen algo el tema se apuntan algunas soluciones. Entre ellas quiero destacar dos:

  1. La salida del euro. Esta solución parece olvidar que la deuda está contratada en la moneda comunitaria y con entidades financieras extranjeras. Salir del euro, obtener una nueva peseta y devaluarla supondría aumentar aún más la carga por el lado del pasivo. Esto serviría sólo si los créditos se hubieran contraído contra entidades nacionales. Pero no es el caso. Por otro lado, a largo plazo no habría manera de sostener esa nueva moneda contra unos inversores que terminarían apostando a favor del default del país.
  2. La quiebra de entidades y promotores no solventes. Esa es la solución, pero se encuentra con un grave problema. Las entidades que quiebren dejan de devolver el dinero prestado a Europa y todo parece indicar que en Frankfurt eso no lo van a permitir. En consecuencia, adivino que los mensajes del BCE a MAFO deben ser bastante claros: es el estado quien soportará con deuda pública a bancos, cajas y a poder ser también promotores directa o indirectamente. De esta forma se garantiza que retorne el dinero mientras el país se apaña como mejor puede en sus diferenciales con el bono alemán cuando comiencen a subir los tipos de interés. Porque una vez se concentra el problema en la deuda soberana, entonces se pueden hacer refinanciaciones de emergencia para impedir que quiebre el país a cambio de drásticas subidas de impuestos y enormes recortes de gasto público.
  3. La solución de quebrar bancos, cajas y promotores insolventes nos iba a permitir hacen borrón y cuenta nueva. Sin lugar a dudas todo un respiro. No olvidemos que el riesgo del acreedor es precisamente la insolvencia de su cliente. Pero la solución de que el estado absorba y garantice o avale las entidades insolventes nos va a provocar una recesión larga, profunda y muy dolorosa a largo plazo por la pérdida de PIB real que va a suponer una gran bolsa permanente de parados, salarios por los suelos (600 euros será una bicoca) y precios de activos inmobiliarios hundidos. Por supuesto, va a ayudar muy poco el bajo nivel formativo de nuestros jóvenes y la escasa cultura empresarial del país. Amén de que se nos van a quedar colgados de nuestros santos cojones esas infestas ladillas que tenemos por políticos (y sus familiares, amantes y amistades estratégicamente distribuidos todos ellos en los puestos administrativos clave), dispersos en 17 comunidades y que van a dificultar mucho con sus corrupciones y normativas cualquier atisbo emprendedor de cierta envergadura.
  4. Si el país tuviera un mínimo de cultura económica (de haber sido así no se habría producido la burbuja inmobiliaria), entonces la población ya estaría retirando todo su dinero de las entidades financieras para que estas quebraran cuanto antes mejor, haciendo imposible incluso el rescate con deuda pública. Y una vez se descubrieran las saneadas, volver a introducir el dinero en el sector bancario. Lamentablemente eso no va a ser así, y la hybris no se va a consumar hasta que el cuerpo social se trague la última gota del ajenjo que se ha destilado durante estos últimos 20 años de nefasta política económica. Además, y como se verá más adelante en el artículo, las unidades familiares más jóvenes soportan un nivel inferior de renta disponible que la generación que les precede, pero mayor que la siguiente a no ser que se opere un cambio de modelo económico que todavía no se vislumbra.
  5. La caída del precio de la vivienda es precisamente lo que se está impidiendo a toda costa, para tener que provisionar en menor cuantía. De forma que el problema aún se terminará agravando más si cabe porque, a diferencia de ahora, se asumirá que la vivienda “es un bien que cada vez vale menos”. Y eso para este país de propietarios es un golpe terrible en las espinillas del ahorro y la inversión.
  6. Por otro lado, y sólo como recordatorio, el país se enfrenta al final del petróleo barato en la peor condición posible. Volveremos a ver carruajes (de hierro) tirados por machos como medio de transporte por las carreteras españolas en menos de 5 años.

Finalmente y por si no ha sido bastante, se encuentra un asunto que muy pocas veces aparece en los análisis económicos sobre la posición futura de la economía española, salvo para el tema de las pensiones. Es la demografía. Dada nuestra pirámide de población y que hoy el desempleo se concentra especialmente en las franjas de edad inferiores a los 30 años, veo muy complicado que el país vuelva a crecer por encima del 2,5% hasta dentro de 10-15 años. Y ya sabemos que en España no se genera empleo neto si no se crece por encima de ese porcentaje. En consecuencia, una vez se estabilice la población empleada sobre los 16/17 millones, esa será la cantidad de trabajadores que van a cotizar (recordemos que con nóminas muy bajas) durante mucho tiempo. Soportar en consecuencia un creciente volumen de pensionistas (unos 11 millones para cuando podamos empezar a crecer) será tarea ardua y complicada. Dudo mucho que el país pueda soportar del 2012 en adelante una factura de pensiones anual por encima de los 80.000 millones de euros.

Leer Más…

Entradas antiguas »

Categorías